jueves, 30 de marzo de 2017

"Las chicas" de Emma Cline

Un sobrecogedor relato sobre la relación de una adolescente con la familia Manson y lo que ocurrió después.



California, 1969. Evie es una adolescente cuyos padres están separados. Aunque tiene una íntima amiga, acaban discutiendo. Se enfrenta a su madre y no la seduce nada la perspectiva de ir a un internado en septiembre. Pero todo cambia cuando conoce a Suzanne, Donna y Hellen, tres espíritus libres que viven en un rancho a las afueras de la ciudad. Allí no hay normas, todo se comparte, las drogas son gratuitas y todo ocurre por la voluntad de Russell, líder espiritual y guía de la comuna que ejerce un efecto hipnotizador sobre todo aquel que le rodea. Para Evie será la salvación a sus miserias. El descubrimiento de un mundo libre, donde no existe el dinero, ni la autoridad, sólo las drogas y el amor libre supondrá para ella el culmen del movimiento hippie. Pero todas las fantasías de Russell sobre triunfar en la música se vienen abajo cuando no logra que Mitch apueste por su disco. Por ello planeará una sangrienta venganza.

El libro tiene dos voces: una, la de Evie en 1969, y otra en la actualidad, mientras vive en casa de un amigo y recuerda los sucesos que conmocionaron al mundo en agosto de aquel año. Charles Manson y su Familia asaltaron la finca situada en el 10050 de Cielo Drive y mataron a la actriz Sharon Tate, embarazada de 8 meses, y al resto de huéspedes de la casa. La vivienda había pertenecido a un productor musical (hijo de Doris Day) que se había negado a publicar el disco de Manson. Se cree que la ira de Charles Manson iba dirigida a él.

Russell, trasunto de Charles Manson, es un personaje embaucador y fascinante, aunque secundario. El libro trata principalmente sobre la relación que establecen entre sí las chicas a las que alude el título. En la primera parte, los sentimientos de Evie y Conie, la posterior traición de esta, y la relación de la protagonista con Suzanne, una de las seguidoras de Russell, con quien establecerá una posición de total dependencia. Los crímenes aparecen en el libro, pero sólo para indagar sobre la relatividad moral de la protagonista.

Se trata, sobre todo, de una historia de carencias en la adolescencia. De la rebeldía, y la culpa y la necesidad de admirar a otras personas para poder forjar nuestro carácter. Evie idealizará a Suzanne hasta el punto de hacer cualquier cosa que a ella se le ocurra. Es la contrapartida irónica a la supuesta libertad hippie, que tuvo su amargo fin con los asesinatos de Sharon Tate y del matrimonio LaBianca, la noche posterior. Una época tocó a su fin y en su lugar se abrió una herida. La gente de Beverly Hills sería mucho más desconfiada a partir de aquellas noches. Roman Polanski, director de cine y marido de Sharon Tate decía siempre bromeaba con Sharon diciendo que quería una esposa hippie. Nunca imaginé que iba a morir precisamente por la perversión de aquellos valores.

Las chicas (editorial Anagrama) es un libro adictivo, que engancha y que gustará no sólo a fanáticos de la literatura sobre crímenes. De hecho, hay pocos detalles escatológicos, sólo los necesarios para dar viveza al relato. Pero este es un caso en que la realidad supera a la ficción, por lo que Emma Cline hace bien en refrenarse y no hurgar en la herida. El libro es la prueba de que, décadas después, el infierno creado por Manson sigue fascinando y horrorizando a partes iguales.


No hay comentarios:

Publicar un comentario