viernes, 6 de mayo de 2016

“Laberinto de Hierba” de Izumi Kyoka

Un texto profundamente perturbador sobre un hombre que busca una melodía perdida que le cantaba su madre. 



La historia de Akira Hagoshi, protagonista del libro, nace de la prematura muerte de la madre, tal y como le ocurrió a Izumi Kyoka. Esta divinización de la figura materna surge en forma de una canción que su madre le cantaba y que se convierte en la razón por la que viaja por todo el país. Sin embargo, la realidad tiene un filo más siniestro y en su camino Akira encontrará niños inquietantes que llevan máscaras de hojas de taro, mansiones encantadas, fantasmas iracundos y monjes que comprenderán su obsesión.

El libro posee una estructura muy parecida a la de las obras épicas griegas: el viaje del héroe huérfano en pos de un objetivo, y su posterior transformación durante el proceso. Para ello, Akira no estará solo, sino que se alojará en una antigua mansión con fama de estar encantada junto a un monje que comprenderá su búsqueda.

La sublimación de la figura de la madre es el tema principal del libro. Izumi Kyoka perdió a su madre siendo solamente un niño. Este hecho además le llevó a divinizarla y a incorporar la figura de la madre perdida y protectora en sus obras.

Todos los símbolos y metáforas de Laberinto de Hierba están poderosamente relacionados con la madre y el ámbito de la infancia: los niños, la pelota de gomas, las canciones infantiles, los juegos, etc. Incluso las historias relacionadas con el mar que se presentan al principio no hacen sino recordarnos al mar-madre, capaz de producir toda la vida de la Tierra.

Su prosa además es profundamente poética y el lenguaje utilizado es muy musical, evocando constantemente las rimas perdidas de la infancia. De este modo queda adornado el tema de la búsqueda hasta llegar a la Puerta Negra, una mansión perdida en el bosque cuyo propietario ha abandonado. Allí se enfrentará el protagonista a sus peores miedos y obsesiones, en medio de fantasmas iracundos capaces de provocar incendios.

Considerado como uno de los mejores escritores de Japón, Izumi Kyoka tubo que luchar bastante hasta convertirse en escritor profesional. Ahora Satori Ediciones nos trae otra de sus obras con una traducción impecable a cargo de Iván Díaz Sánchez, autor asimismo del prólogo.
Es una buena ocasión para acercarnos a uno de los escritores más considerados de Japón.



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